domingo, 8 de febrero de 2009

Sincerando los prejuicios…

Hace unos años lleve un curso sobre Medio Oriente con Ariel Segal. Lo primero que quiso dejar en claro al empezar la clase es que había vivido varios años en Israel y que era judío. Me pareció una información sumamente relevante para poder valorar sus opiniones en su real magnitud. Según los conceptos que defendemos a priori valoramos los acontecimientos que suceden y es normal. No es que se descalifique un juicio así por haber perdido objetividad. Como dice Farid Kahhat (quien justamente defiende a la otra parte medioriental del conflicto) no existe la objetividad. Él tiene muy claro el lado que defiende y así lo deja explícito en sus exposiciones. Para él los ataques palestinos son consecuencia de la ocupación ilegal israelí y no como se pretende hacer creer, que la ocupación de Israel se debe a que un estado palestino sería inviable por los grupos armados y fundamentalistas que ahí existen. (Sé que escribí “como se pretende hacer creer”: bueno, con esa frase dejo en claro que tampoco quiero ser objetivo y que ya adopté una posición en el tema)…



Retomando el punto… creo que es importante saber la postura que tiene de antemano una persona para poder brindarle determinado valor a sus juicios. No sería lo mismo escuchar a Kahhat defendiendo una postura pro-palestina que al propio Segal haciéndolo. Lo que se espera es que cada uno defienda su tesis eligiendo cuidadosamente los argumentos más relevantes. El debate pasaría a girar entonces sobre quien expone mejor una tesis y no sobre cuál es la tesis que expone.

Por estas razones creo que es mejor sacarnos las caretas (como lo hacen inteligentemente estos dos analistas internacionales) y mostrarnos con toda nuestra carga ideológica creada a lo largo de nuestra vida. Si personas con tantos estudios no creen tener la razón total de lo que opinan menos la podría tener yo. Por eso solo daré mis puntos de vista y les corresponderá evaluar si están de acuerdo o no con lo que menciono.

Pero antes de llegar a ese punto trataré de irme sacando la careta. En primer lugar confieso (uso la palabra de modo irónico probablemente) que soy ateo y a veces llego a ser iconoclasta. Lo paradójico es que estudie en un colegio jesuita así que estoy relativamente bien informado del tema, pero también con muchos prejuicios y hasta revanchismos por el tiempo perdido. 2. No creo en el amor puro y sincero como lo idealizan muchas veces, aunque creo en los grandes afectos hacia las personas. 3. Detesto los videojuegos, aunque sí me declaro, con cierta vergüenza, adicto al Messenger. 4. No me interesa estar a la moda. Al contrario, encuentro cierto placer en ir contra la corriente. 5. Me interesa mucho el tema de los conflictos en Medio Oriente y defiendo la postura palestina frente a la judía y simpatizo con los estados árabes que se oponen a Estados Unidos. 6. Trato de reivindicar lo nacional y peruano, pero creo que sin llegar al chauvinismo. 7. Soy un poco intolerante con la gente frívola. 8. Me encanta el cine independiente y las películas para pensar. 9. Me gusta leer y escribir, pero no escribo mucho por miedo a hacerlo mal (miedo que espero superar con este blog: Superar el miedo… no necesariamente llegar a escribir bien, aunque sería bienvenido). 10. Adoro la música en general y prefiero las que tienen buenas letras y trabajadas. 11. Soy periodista, pero me gustaría que algún día me pudiesen llamar simplemente escritor. 12. Tengo mucho que decir, pero no sé cómo decirlo.

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